Artículos

Unfollow a Nicolás

Esta semana Nicolás Maduro inventó un nuevo espectáculo sobre una supuesta guerra de la empresa Twitter en su contra, ya que según él fueron retirados miles de seguidores de su cuenta, pero ¿Usted cree que a la familia que no tiene qué comer o el niño que no tiene recursos para asistir a la escuela le importa si a Maduro lo dejaron de seguir en Twitter? Tantas necesidades y problemas que hay y este señor se pone a hacer pataletas en cadena nacional, en vez de ponerse a trabajar, sin embargo, la verdad es otra, no se trata de un ataque internacional, ni de enemigos extranjeros o extraterrestres, sino de otro capítulo de las novelas de Nicolás para llamar la atención.

Ya basta de tanto espectáculo, todas las semanas hay un show nuevo, que si el Twitter, el Ministerio de la Suprema Felicidad, el adelanto de la Navidad, todo con el fin de tapar los verdaderos problemas de los venezolanos ¿Cómo podemos tener un Presidente que le preocupa más su cuenta de Twitter que los venezolanos tengan que comer? ¿Cómo podemos tener un Presidente que le preocupan más sus seguidores en las redes sociales que el récord en la Morgue de Bello Monte, con el ingreso durante el mes de octubre de más 500 cadáveres?

Para completar vemos el reciclaje de Barrio Nuevo Tricolor anunciado por Maduro preparando el terreno para el “show” de fin de año, donde dirán que llegaron a la meta metiendo en la cuenta cualquier vivienda que le echaron una pintura, contabilizando como si fuera una vivienda nueva. Y ahora se han puesto a inventar una supuesta cruzada contra la corrupción para intentar justificar una Ley Habilitante que solo busca arreciar la persecución contra la iniciativa privada y la disidencia política, puras excusas porque sabemos que los primeros corruptos son ustedes. 

Ha sido tan mala la gestión de Maduro y su combo, que la evaluación que los venezolanos le dan a la misma continuamente se encuentra en deterioro, ubicándose actualmente en negativa con un 55% y apenas un 41% de forma positiva, manteniendo una esperanza que cada día se va perdiendo ante la burla permanente de un Gobierno que solo promete y no hace nada. 

Este 8 de diciembre tenemos una oportunidad de oro para salir de este desastre absoluto en el que nos han metido los enchufados, hay que enviarle un mensaje muy claro a Venezuela y al mundo, de que queremos un cambio ya.