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Mañas de siempre

Mientras vivimos la peor crisis de nuestra historia, observamos cómo quienes están en el poder activan toda su fuerza para colocar obstáculos a quienes construimos un camino distinto que ofrezca un país de progreso para todos frente a este modelo obsoleto que empobrece diariamente a los venezolanos, a través de las mismas mañas de siempre: inhabilitaciones a través de un poder ciudadano dependiente, persecuciones y arrebatos a través de un Poder Judicial parcializado, mentiras a través del poderío comunicacional creado a través del cierre, compra y presión a los medios de comunicación.

Así se suma a la lista esta semana la persecución de Wilson Castro, en Bolívar, a quien se le acusa de los conatos de saqueos ocurridos en San Félix. El único interés del poder es mantener la fiesta de unos pocos mientras la gran mayoría empobrece y la pasa muy mal, debido a las políticas económicas que durante todos estos años han destruido las empresas que producían los productos que llenaban nuestros anaqueles, ahora vacíos. Los espacios de poder hoy deberían tomar decisiones para detener el empobrecimiento que genera la inflación y la escasez, pero paradójicamente las decisiones de quienes hoy gobiernan son todas para colocar obstáculos en el camino a quienes legítimamente nos oponemos a este modelo empobrecedor.

Es por eso que en unos meses tendremos la gran oportunidad de elegir una nueva Asamblea que nos otorgue la autoridad suficiente para iniciar los cambios necesarios que el país está clamando para superar la peor crisis de nuestra historia.

Debemos construir un país que produzca aquí lo que hoy compra afuera, que ponga freno a la regaladera de la plata de los venezolanos y controle cómo se gasta cada bolívar de los venezolanos, que usa el Poder Judicial para hacer justicia con quien robe el dinero público y atente contra la vida o los bienes de los venezolanos y no para favorecer al partido político de turno en el poder. Y hoy podemos lograrlo, porque no somos dos mitades como hace dos años, somos un gran país decidido a cambiar frente a un poder que no le interesa que salgamos de la crisis para que ellos jamás salgan del poder, esa realidad tiene que cambiar y lo hará a través de la fuerza del voto de cada venezolano que sabe que sus hijos pueden tener un futuro mejor.