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¿Es expropiar lo que necesita Venezuela?

En ningún otro país del mundo ocurre la ola de expropiaciones que sacude a Venezuela. Si observamos con detenimiento a los países progresistas de Latinoamérica, no conseguiremos a ningún gobierno expropiando. Usted amigo lector se preguntará: ¿Por qué? La respuesta tiene varias dimensiones. En primer lugar, la obligación de un gobierno inclusivo es dialogar, en vez de imponer. Países fuertes con economías sanas no tienen al estado como dueño de todo. El rol del estado es diferente: promotor de reglas claras y condiciones que fomenten el empleo y el progreso. Pocas empresas estatales son eficientes y competitivas. ¿Para qué queremos crear más? Desafortunadamente la respuesta es mayor poder político y poco tiene que ver con el bienestar de los venezolanos.

Un ejemplo de la precipitación y el atropello que representan las expropiaciones lo da la toma forzosa de 9 estacionamientos en el centro de Caracas. ¿Cuántas familias quedan sin empleos? ¿Cuántos choferes quedarán perjudicados al perder el sitio de pernocta de sus unidades de transporte? ¿Cuánto empeorará el tráfico en el centro al perderse el espacio para parqueo? Nadie se hizo esas preguntas antes de proceder, porque hay desprecio por el diálogo. Lo más triste es que dentro de dos años el gobierno se habrá olvidado de este capricho y no habrá viviendas en estos espacios “recuperados”.  

El juicio de Mazuco

Mientras a decenas de miles de venezolanos se les niega el acceso a la justicia, un diputado electo, y además inocente, recibe toda la atención represiva del gobierno, con el propósito de despojarlo del cargo al cual fue electo por voluntad de los electores del Zulia. Su sentencia a 19 años de prisión es una bofetada a los principios democráticos que fundan a nuestra patria. Esta es una de las muchas injusticias que nos impulsa y nos reafirma el espíritu de lucha por un camino mejor. Venezuela no merece los gobernantes que hoy pasan coleto con la constitución.

Mientras el poder judicial se dedicaba por entero a Mazuco, a un albañil evangélico lo asesinaban de 43 disparos en el barrio Arca de Noé, en la parroquia San Isidro de Maracaibo. Estoy seguro que la justicia no le prestará la menor atención a este caso, como ocurre en todos los barrios venezolanos.

Indice de democracia. ¿Cómo ven a Venezuela?

El Índice de Democracia, desarrollado por The Economist Intelligence Unit, evalúa el estado de la democracia en 167 países del mundo. El índice se compone de cinco categorías: pluralismo en procesos electorales, derechos civiles, funcionamiento del gobierno, participación política y cultura política. El índice va de 0 a 10, siendo 10 el sistema más democrático y 0 el sistema más autoritario. Entre los países evaluados, Suecia logró el índice más alto (9,88), mientras que Corea del Norte fue el peor (0,86). Venezuela obtuvo un índice de 5,34, sólo superado por Cuba y Haití en términos de autoritarismo. Venezuela no sale peor parada en este preocupante retrato gracias a la voluntad y el espíritu de participación de los venezolanos. Cada día se hace más patente ante el mundo la vocación autoritaria y antidemocrática del gobierno venezolano. Afortunadamente en menos de dos años el propio pueblo venezolano elegirá un camino diferente. Ese es el gran temor y la debilidad que reflejan las últimas acciones del gobierno, por más indignación que nos produzcan.  

Ideas y/o sugerencias para la nueva Asamblea Nacional

¿Tiene usted amigo lector ideas o sugerencias para la nueva Asamblea Nacional? Escríbanos a ideasAN2010@gmail.com o avísenos por twitter a @JulioBorges o @Pr1meroJusticia. El Sr. Segovia, quien nos escribe frecuentemente, nos recuerda la necesidad retomar la denuncia de importantes temas no resueltos por el gobierno. El desastre de Pudreval, los innumerables casos de corrupción ignorados por el gobierno. Las promesas incumplidas. El descarado desprecio al grave problema de la inseguridad. Todos estos temas irán de nuestra mano a la Asamblea Nacional a partir del 5 de enero, acompañados de propuestas, soluciones y castigo para los responsables de las fallas. El colega David Petit nos plantea la vía refrendaria para hacerle frente a la avalancha de leyes de última hora aprobadas por la actual Asamblea Nacional. Sin duda es una vía constitucional que debemos considerar para el 2011. Gracias a todos por sus comentarios y sugerencias.

Fuente: Últimas Noticias

Diciembre 2010