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Dos mil cuatrocientos veinte millones de dólares para Haiti   

Nuestro representante en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Francisco Arias Cárdenas, anunció esta semana que nuestro país aportaría la extraordinaria cifra de 2.420 millones de dólares para la reconstrucción de Haití. Es impresionante que una decisión tan importante no se haya debatido en la Asamblea Nacional y que una sola persona tenga el poder de disponer por cuenta de los venezolanos una suma tan cuantiosa. Sin duda que Haití necesita la ayuda de todo el mundo civilizado y Venezuela debe jugar un rol importante, contribuyendo con recursos financieros y capital humano, pero debe haber un sano equilibrio entre nuestra generosidad como país y las necesidades imperiosas que tiene la población de nuestro país. En vez de estar inhabilitando asambleístas, la Asamblea Nacional debería dedicar buna parte de su tiempo fungiendo de contralor al ejecutivo nacional. Esa será una de las funciones que rescataremos a partir de septiembre de este año. Para asegurarnos que cada dólar  proveniente del petróleo es bien invertido y bien gastado.

Nuestro Avila en llamas

Cientos de hectáreas del pulmón vegetal de nuestra ciudad se han consumido por el fuego, para tristeza y angustia de muchos caraqueños. Desde ya se anuncia que la recuperación del Avila puede tardar diez años. Desde ya el proyecto de recuperación del Avila debe ser un proyecto que nos comprometa y una a todos y no una nueva bandera política para dividir a los venezolanos. Expertos de las universidades venezolanas deberían ser consultados para impulsar un proyecto que sea emblema de la Venezuela nueva que queremos: vigorosa, verde y joven.

¿Hasta cuando las mentiras?

El ministro Rafael Ramírez demuestra una vez más su capacidad de mentir sin la menor vergüenza, cuando afirma que Venezuela y Rusia estarán produciendo conjuntamente 50.000 barriles por día de crudo de la Faja antes de fin de año. Son engaños como estos los culpables que Venezuela esté a media luz, sin poder proporcionarle energía eléctrica a las empresas y los ciudadanos que lo necesitan. Fantasías, embustes y engaños, acompañados de una impresionante botadera de plata, son responsables del lamentable deterioro que se ha producido en el país, donde los servicios que deberían ser cotidianos se han vuelto extraordinarios. Exactamente al contrario del modelo que afirman impulsar.

Fuente: Últimas Noticias

Abril 2010